Un rio, dos opciones.

Una, contemplar siempre la misma orilla

Otra, tender puentes y pasar de uno a otro lado.

Dos orillas, dos márgenes, dos territorios, dos ubicaciones.

Dos pensamientos, dos convicciones, dos posiciones, dos sentimientos, dos ideales, dos filosofías, dos amores, dos pasiones.

Al este, un extraño. Al oeste, un incomprendido.

Perseverancia y porfía.

¡Con dos cojones.!